gatear

Aprendiendo a gatear

octubre 28th, 2013

El gateo de nuestros bebés es una etapa muy importante en su evolución, requiere coordinación y equilibrio. Antes de llegar a gatear el pequeño debe estirarse, rodar o sentarse sobre sí mismo. Estas acciones nos darán el preaviso de que nuestro bebé está a punto para dar un paso más. ¡Cada vez está más cerca de que aprenda a andar!
Los bebés normalmente empiezan a gatear a partir de los 7 meses, pero si tu bebé no gatea no pasa nada, no hay que obligarles nunca.

En cuanto le cojan el truco al gateo empezaran a recorrer toda la casa y favorecer los sentidos descubriendo el espacio que les rodea. Mejoraran la orientación y la percepción que tienen de sí mismos. Por eso, hay que ayudar a los bebés a aprendan a gatear.

1. Nuevas posturas: cuando los bebés ya han aprendido a mantenerse tumbados boca abajo, el siguiente paso es erguirse y conseguir que el peso del cuerpo se distribuya entre brazos y piernas. Para ayudar al bebé a conseguirle se le puede colocar un rulo para que se acostumbre a tener los brazos estirados y hacer fuerza con ellos y con las piernas.

2. A cuatro patas: los pequeños aprenderán rápido el paso de estar sentado con la piernas abiertas y las manos apoyadas en el suelo (postura de trípode) a estar a cuatro patas. Aún así hay que motivarles y ponerles las cosas fáciles. Por ejemplo, se pueden colocar varias pelotas delante de él a una distancia cercana pero de manera que tenga que hacer el esfuerzo de tirarse hacia adelante para cogerlas. Hay que vigilarles porque como les pesa mucho la cabeza, es habitual que terminen con la boca en el suelo.

3. Soportar el peso: cuando ya han conseguido mantener los brazos estirados y soportar la mitad del peso del cuerpo aún falta poder levantar el culete. Por eso algunos bebés más perezosos se mueven arrastrando el trasero y metiendo la pierna debajo. Hay que enseñar al bebé la postura correcta situando una mano debajo de su tripa y levantándole, así les costará menos gatear y aprenderán cómo se hace.

4. Un punto de apoyo: algunos bebés alcanzan la postura correcta para gatear y soportan su peso pero no se lanzan a desplazarse. Para ello se les puede dar seguridad colocando un punto de apoyo en sus pies, por ejemplo, cerca de una pared o poner un libro en sus pies e ir moviéndolo y empujando suavemente cada pie para que consiga el movimiento deseado. Poco a poco aprenderá a coordinarse.

5. Gatea con él: si los papás se colocan a cuatro patas a su lado y gatean con él, el bebé aprenderá por imitación y verá lo divertido que puede ser. Al principio le costará más y no recorrerá largas distancias, es normal, tiene que entrenarse.

Deja un comentario