La primavera y los peques

Después de un invierno de resfriados, el cuerpo de los peques está debilitado, lo que les puede provocar cansancio, somnolencia e inapetencia.

¡Mami! Aprovecha el buen tiempo para que los peques jueguen al aire libre. Evita los lugares cerrados y masificados y si es posible aléjate de la contaminación. Por ejemplo, programar excursiones a la playa o a la montaña son actividades gratificantes para los peques y para los papis que harán reducir las ocaciones de contagio para dar tregua al organismo y permitir que las defensas recuperen su eficacia después del invierno.

Por lo que respecta a la comida, con la llegada de la calor, puede ser que tu peque pierda el apetito. Forzar a u niño a comer más de lo que desea es un error, lo recomendable es dar al peque una rica variedad de alimentos, con ingredientes frescos de temporada y buscando un equilibrio, un menú formado por un 50% de carbohidratos, un 30% de proteínas y un 20% de grasas. Con abundante fruta y verdura.

Para combatir el cansancio y la somnolencia, es importante intentar mantener los horarios regulares para el sueño nocturno, durante estas horas, la hormona del crecimiento alcanza la máxima concentración en el organismo.

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