Cuida la piel de tu peque del sol

Durante los meses de más calor, la piel de nuestros peques puede inflamarse con más facilidad, por lo que debemos protegerla con el máximo cuidado. Es posible que algunos trastornos de la piel se atenúen con la exposición al sol. ¡Pero no te preocupes mami! En NUK te ayudamos a reconocer algunos de los síntomas más habituales de estos trastornos.

SUDAMINA: Piel irritada por el sudor.

Este trastorno se manifiesta con pequeñas ampollas transparentes o puntitos rojos, que se perciben al tacto como pequeños relieves. Durante el verano, es un trastorno muy común, principalmente, en niños menores de dos o tres años.

¿Cómo se reconoce?

  • Cuando en la piel del peque se presentan unos puntitos transparentes, localizados en el cuello, la cara y las extremidades. Durante esta fase, el trastorno no provoca especiales molestias al peque.
  • Si el calor y la humedad excesiva no se combaten, puede manifestarse la “miliaria rubra“, caracterizada por enrojecimiento y puntitos rojos.

¿Qué hacer?

¡Mami! Lo más importante es ayudar al peque a reducir el calor corporal. Por eso, en NUK te recomendamos llevarle a una zona de la casa donde la temperatura sea más baja o bien refrescar el lugar con un ventilador o aire acondicionado.

Para aliviar el trastorno, es fundamental bañar al peque con agua templada o mojarle el cuello y las extremidades.

IMPÉTIGO: la infección del verano.

Este trastorno es una infección de la piel muy habitual en peques de entre dos y seis años. Y es causada por el calor y la humedad.

¿Cómo se reconoce?

  • Se presenta con ampollas enrojecidas en las zonas más expuestas del cuerpo, sobre todo, por la nariz, la boca, los brazos y las piernas.
  • Después de la rotura de las ampollas y de su secado, se formarán pequeñas costras en la piel del pequeño.

¿Qué hacer?

En NUK te recomendamos que te dirijas a tu médico de confianza. Él te administrará el tratamiento más adecuado. Para evitar una mayor propagación de la infección, los papis deberéis procurar que el peque no se rasque y mantener las lesiones cubiertas con gasas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *