La varicela

La varicela es una de las más enfermedades infantiles más temidas por los papis ya que es de las más contagiosas. ¡Pero no os preocupéis! Hoy Alba nos cuenta todo lo que hay que saber.

La varicela es una enfermedad infecciosa causada por el virus Varicela-Zóster, que normalmente se presenta en la infancia, des del primer año de vida hasta aproximadamente los 10. ¡No os confiéis! Ésta también puede aparecer antes o después.

Ahora, pasamos a las preguntas:

¿Mi bebé podría contagiarse de varicela?

Sí, es importante saber que el peque también puede contagiarse aún cuando la mamá está embarazada. Si la madre ya ha pasado por la varicela, el bebé contará con anticuerpos hasta los 3 o 4 meses de vida. Si no la ha pasado, debemos tener más cuidado.

Como hemos comentado anteriormente, las edades más comunes es del año de vida hasta los 10.

¿Cómo se contagia la varicela?

La enfermedad puede contagiarse uno o dos días antes de que aparezcan las primeras lesiones cutáneas. Se transmite rápidamente y puede hacerlo mediante aire, a través de las gotas que se expulsan al hablar, respirar o estornudar o con el contacto directo con las lesiones cutáneas o ampollas de una persona con el virus.

¿Qué síntomas tiene?

Los primeros síntomas aparecen de 14 a 16 días después el contagio normalmente. La incubación puede suponer malestar en nuestro peque así como algunas décimas de fiebre.

Después aparecerán las primeras lesiones cutáneas, y en las siguientes 24 horas, aparecen puntitos rojos que van esparciéndose por todo el cuerpo. ¡Recordad que estas también pueden aparecer en la mucosa oral o los genitales!

Finalmente se convierten en ampollas que se acabarán secando, dejando pequeñas costras.

Estas pequeñas manchas pueden aparecer con otros síntomas como picores, fiebre alta o pérdida de apetito.

¿La varicela es peligrosa?

Si una madre embarazada aún no ha pasado la varicela y se contagia, hay una mínima posibilidad de que la enfermedad pueda afectar al feto, es lo que los médicos llaman síndrome de varicela congénita.

No suele ser muy común pero si esto ocurre durante el primer trimestre de gestación, la varicela puede provocar cicatrices en la piel del bebé, malformaciones en las extremidades, problemas neurológicos y problemas de visión.

Contagiarse con menos de tres meses de nacido también es peligroso, a no ser que sea durante los primeros 4 días de vida, ya que en ese momento cuenta con las defensas que le ha transmitido su madre.

Como ya hemos dicho estos casos no son los más habituales, pero si ocurre lo mejor es que busquemos atención médica cuanto antes.

¿Cómo tratar la varicela de mi bebé?

No existe un tratamiento para combatir la varicela pero se puede controlar con antitérmicos, antivíricos y antihistamínicos para reducir el picor y bajar la fiebre. Debemos intentar que el bebé no se rasque ya que puede arrancarse las costras y podrían infectar las pequeñas heridas, dejando marcas en la piel.

Des de NUK aconsejamos un baño diario para mantener la piel del bebé bien limpia y además refrescamos su piel, reduciendo la posibilidad de infección parte de refrescar la piel se reducirá el riesgo de infección.

¿Cuándo es necesario preocuparse?

Debemos dirigirnos rápidamente a nuestro pediatra de confianza si:

    • Presenta sobreinfecciones bacterianas de las lesiones que ocurren cuando se rasca. Estas pueden afectar tanto de manera externa, dejando marcas en la piel y afectando al músculo como de forma interna, a los pulmones.
    • Hay sangre en las ampollas.
    • Presenta vómitos continuos.
    • Si está excesivamente somnoliento, se siente confuso y tiene dificultades para despertarse.
    • Tiene una tos muy intensa o respira con dificultad.
    • Siente dolor en el pecho o en el estómago.
    • Si la fiebre pasa de 40º

¿Se puede prevenir la varicela?

Sí, la varicela puede prevenirse con la vacuna específica y os contamos todos los detalles en nuestro blog sobre el calendario de vacunación.

¡No os preocupéis! Esta es una enfermedad común y es necesario intentar pasarla de la manera menos dolorosa posible hasta que nuestro peque vuelva a estar en plena forma. Lo mejor es hablar con vuestro pediatra de confianza cuando detectéis los primeros síntomas, así estaréis preparados para todo.

Si queréis saber mucho más detalles no os perdáis el vídeo de Alba:

¡No te olvides de seguirnos en nuestro canal de Youtube Bebés NUK para no perderte ningún vídeo!

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