¿Qué enfermedades pueden afectar a nuestro peque en verano?

En cada estación estamos preparados para diferentes contratiempos. Es común pensar que el invierno es una época más susceptible para contraer enfermedades. Pero no bajemos la guardia, el verano también viene acompañado de sus propias dolencias.

En verano nuestro cuerpo se relaja, las horas de sol nos permiten llevar a cabo muchas más actividades y disfrutar mucho más tiempo de los nuestros, eso puede hacer que nuestra guardia baje ligeramente.
Para que tú y tu peque podáis seguir con esta maravillosa relajación veraniega, vamos a repasar algunas enfermedades con las que tendremos que tener cuidado en los días de calor. La prevención siempre es la mejor opción:

¿A qué podemos enfrentarnos?

    Picaduras de insectos: las picaduras de nuestros bebés pueden inflamarse, enrojecerse y producirles picor. En ocasiones, si se llega a la infección, puede aparecer un aumento de temperatura.
    Cómo evitarlo: Uso de repelente de insectos, mosquiteras y sobretodo, llevar la ropa adecuada en lugares dónde podamos encontrar acumulación de insectos.

    – El corte de digestión: la exposición al calor y los cambios súbitos de temperatura al entrar en contacto con el agua fría provocan mareos, nauseas, dolor de cabeza e incluso visión borrosa.
    Cómo evitarlo: Cómo siempre, prevenir es la mejor solución. Evitemos pues, las inmersiones bruscas en el agua después de comidas o exposiciones largas al sol. Entrar en el agua de manera progresiva y calmada.

    Otitis: las horas de inmersión en la playa y la piscina pueden provocar infecciones en los oídos de nuestros peques. Esto puede provocar un dolor fuerte en el oído y secreciones líquidas, además de ser muy molesto.
    Cómo evitarlo: Mantener las orejas siempre limpias y secas después de cada baño.

    Gastrointeritis aguda: normalmente, estas patologias son ocasionadas por virus, pero en verano, la conservación de los alimentos es mucho más delicada, por lo que una manipulación poco adecuada puede provocar una intoxicación alimentaria.
    Cómo evitarlo<: muchas veces no podremos evitar que nuestro peque o incluso nosotros contraigamos esta enfermedad. ¿La mejor solución? La hidratación constante de nuestro bebé con suero oral hiposódico y continuar con su dieta normal.

¡Y ahora, a seguir con la tranquilidad del verano!

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